La Isla de los Muertos
La isla de Banoi paraíso de personas fiesteras se convierte en un hervidero de infectados a lo Resident Evil.
Los desarrolladores de Techland han creado un survival horror digno de mención que saldrá a partir del
9 de Septiembre de 2011; la aventura se basará en seguir con vida hasta descubrir el porqué de el día a la noche gran parte de la población de la isla ha sido infectada, para seguir con nuestra vida asediada por multitud de infectados y abrirnos
paso entre ellos necesitaremos de un arsenal de armas que podremos personalizar en un taller de la isla; una de esas armas será un machete que podremos cortar y lanzar a los infectados para que no nos peguen un bocado en el cuello y así acabar nosotros igual de feos, ademas de bates, pistolas y todas las armas que podamos usar que vayamos recogiendo por la isla para luego modificarlas; habrá escasez de munición así que ojito con las balas; tendremos un sin fin de variadas tareas secundarias; habrá jefes finales, así que todos recomendamos que la munición la toquen lo menos posible y la usen para acribillar a dichos grandullones duros de pelar y tendrá un cooperativo.
El escenario esta bastante trabajado y los gráficos son bastante buenos
Controlaremos a cuatro personajes especializados en cada tipo de arma, los describiré a continuación:
- 4 Arenas, mortales y peligrosas.
- Inacabables hordas de zombies.
- Juega en solitario o en multijugador cooperativo.
- Recoge Puntos de Experiencia XP y objetos y llévatelos a tu campaña.
- Rankings para desafiar a tus amigos.
- Una nueva y horripilante arma: Bomba cerebral.
- Arma Especial: Destripador. Una combinación mortifera de un bate de béisbol y una sierra mecánica que deja a los zombies maltrechos y sangrando hasta la muerte.
Esta entrada fue escrita el Martes, agosto 16th, 2011 en17:49 en la categoría deVideojuegos. Puede seguir esta entrada a través de RSS 2.0feed. Tu puedes Dejar un comentario, o hacer un trackback hacia tu propia web. You can leave a response, or trackback from your own site.
